13 de enero de 2021

Cuatro nuevos santuarios de la naturaleza se suman al Plan Nacional de Protección de Humedales para Chiloé

Humedal Costero, Laguna Quilo, Humedal Bahía Curaco de Vélez, Humedal Bahía Quinchao y De Los Lagos Huillinco y Cucao fueron aprobados por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad.

Las iniciativas llevadas a cabo por el Ministerio de Medio Ambiente junto a los

municipios, comunidades locales, organizaciones sociales y ONGs, en el marco de

procesos de participación para el levantamiento de estas propuestas, contaron

esta mañana con el pronunciamiento favorable del Consejo de Ministros para

Sustentabilidad para su declaración como santuarios de la naturaleza. Estos

humedales comprenden una superficie de más de tres mil hectáreas, las que

aportarán a la protección del patrimonio natural y cultural del Archipiélago de

Chiloé, el cual solo posee un 5,7% de su superficie protegida.

“La creación de santuarios de la naturaleza en esta zona, forma parte del Plan

Nacional de Protección de Humedales 2018 -2022, a través del cual se desarrolló

esta iniciativa específica en la provincia con el objeto de proteger distintos

humedales de Chiloé. Esto para la conservación de la biodiversidad y los

beneficios que estos humedales entregan a la comunidad, como el desarrollo de la

pesca artesanal y alguera, actividades que se verán beneficiadas con la creación

de estos santuarios, un logro que fue posible con el apoyo de distintos actores

tanto públicos como privados”, afirmó la ministra del Medio Ambiente, Carolina

Schmidt.

El santuario de la naturaleza Humedal Costero y Laguna Quilo, fue promovido

por distintas organizaciones locales y sociales, y el Centro de Estudio y

Conservación del Patrimonio Natural. Con una superficie aproximada de 282

hectáreas, el área propuesta corresponde a parte de la red hídrica de la cuenca de

Quilo y considera los cursos y cuerpos de agua fundamentales para la mantención

del ciclo hidrológico de la cuenca, incluyendo humedales continentales y costeros.

Es una zona de transición para la sobrevivencia de una gran diversidad de

especies, y en donde dominan principalmente las aves acuáticas. Fue declarado

como Área para la Conservación de las Aves, y el Programa de Conservación de

Aves Migratorias de Chiloé (2010-2018) lo sitúa como uno de los 10 humedales

costeros más importantes para las aves migratorias de Chile.

En este contexto, el Seremi del Medio Ambiente de la Región de Los Lagos, Klaus

Kosiel, sostuvo que “estamos frente un tremendo hito en lo que respecta a la

conservación de espacios naturales de alto valor para Chiloé y nuestro país.

Destacamos el gran trabajo que ha habido detrás por parte de comprometidas

organizaciones como el Centro de Estudio y Conservación del Patrimonio Natural

(CECPAN), así como de Conservación Marina, que junto a la comunidad han


sabido privilegiar estos importantes patrimonios, hogar de innumerables especies

y diversos ecosistemas que ahora estarán protegidos en favor de los habitantes

del archipiélago y la gran biodiversidad que allí habitan”.

Respecto a los valores para el bienestar humano, éstos se encuentran asociados

a la riqueza de especies de interés para las comunidades locales, como las

especies bentónicas y peces, que se extraen principalmente para autoconsumo de

familias aledañas al humedal y para la comercialización a pequeña escala, la

pesca artesanal, y el cultivo y recolección de algas.

La protección del Humedal Bahía Curaco de Vélez fue promovida por la

Fundación Conservación Marina y distintas organizaciones locales y sociales. El

área pose una superficie de 59,7 hectáreas, en donde aves residentes y

migratorias encuentran refugio y alimento.Destaca la presencia de un conchal

arqueológico, que indica la presencia histórica de actividades humanas, y por ser

reconocida internacionalmente como “Área Importante para la Conservación de

Aves (IBAs)” y “Sitio de Importancia Hemisférica” de la Red Hemisférica de

Reservas para Aves Playeras (RHRAP).

Dentro del grupo de aves residentes destaca el cisne de cuello negro, especie

carismática para la comunidad de Curaco de Vélez, endémica de América del Sur

y con problemas de conservación. Mientras que en el grupo de aves migratorias

destaca el zarapito de pico recto.

Respecto al Humedal Bahía de Quinchao, propuesto como santuario de la

naturaleza por el Municipio de Quinchao con una superficie aproximada de 102

hectáreas, se caracteriza por contar con una importante productividad biológica de

su intermareal y marisma. También es un sitio importante para el desarrollo de

actividades humanas como la recolección de algas y mariscos para consumo

familiar.

El santuario de la naturaleza de los Lagos Huillinco y Cucao, promovido por la

Municipalidad de Chonchi, alberga los lagos más grandes del Archipiélago de

Chiloé, el lago Huillinco y el lago Cucao, los cuales destacan por su fuerte

influencia marina, proveniente del océano pacífico, generando aguas salobres,

que brindan condiciones particulares de hábitat a un gran número de especies,

esto en una superficie aproximada de 3.030 hectáreas.

Habitan distintas especies de flora de alto valor natural, como alerce, mañío de

hojas punzantes, coihue de Chiloé, tepú, avellano y coigüe. Y especies

emblemáticas de mamíferos como huillín, coipo, pudú, monito del monte, quique,

zorro de Chiloé y güiña. Además de fuentes de agua y de alimentación de los

habitantes aledaños, es un espacio de recreación, especialmente en lo

relacionado al turismo de naturaleza y sus diferentes ramas, como el turismo

científico, ecoturismo y turismo cultural.